Descripción del proyecto

Sexo anal con escort en Bilbao
Francés natural y polvazo en Bilbao
Puta brasileña en Bilbao relax

Acassia, fogosa y pasional con cuerpo de diosa

Acassia, brasileña fogosa y pasional, una preciosa escort con un cuerpo de diosa.

La fruta prohibida que debes probar o te arrepentirás.

Con muchísimas ganas de marcha, diversión y de hacerte disfrutar de los placeres más intensos.

Cuerpo voluptuoso y de exuberante sexualidad para adentrarte en un mundo de pasión y de lujuria ilimitados.

Treintañera seductora, alocada y extremadamente complaciente.

Servicios completos:

  • Francés natural
  • Besos con lengua
  • Griego
  • Lésbico
  • Atención a parejas

Discreción total.

24 horas de pasión.

También salidas.

LITERATURA ERÓTICA


Texto extraído de «Historias de un ascensor: compañeros de oficina»

Autor: Talibos

Echándose a reír, me hizo gesto con el dedo para que me reuniera con ella. No la hice esperar.
Carlota estaba a cuatro patas sobre el colchón, mientras yo besaba y acariciaba su culito, donde estaba deseando meterme. Mientras lo hacía, me las apañé para abrir el bote de vaselina que también me agencié en el cajón y extendí una generosa capa en su ano, haciendo que la chica se estremeciera.
Con cuidado, introduje un dedo en su interior, deslizándolo fácilmente en su culo. Pronto el dedo fue sustituido por el consolador, que se enterraba en las entrañas de Carlota sin problemas, mientras ella gemía como una perra y se frotaba el coño con una mano.
Ya no podía más, así que el dildo dejó rápidamente su lugar a mi verga, que se enterró en su culo hasta el fondo.
– ¡AAAAAHHH! ¡CABRÓN! MI CULO, ME ESTÁS FOLLANDO EL CULO… SIGUE CABRÓN, NO TE PARES, MÉTEMELA HASTA EL FONDO…
Como si yo necesitara instrucciones. Aferrándome a su grupa, empecé a moverla adelante y atrás, clavándole el cipote hasta el fondo, hundiéndome en su culo, regalándome con el exquisito placer de sodomizarla. Ella, ni corta ni perezosa, agarró el consolador que estaba sobre el colchón y se lo embutió en el coño, recibiendo así un doble tratamiento que logró llevarla al orgasmo enseguida.
Yo seguí follándola un rato más, hasta que sentí que iba a correrme de nuevo. Pensé en llenarle el culo de semen como antes le había llenado el coño, pero me di cuenta de que era hora de marcharme ya, así que me corrí encima de su cuerpo, pringándole el culo, para que se acordara de mí mientras se lavaba.