Alberto, principiante…

Alberto, principiante… 2017-11-03T09:47:20+00:00

Project Description

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Alberto. Chico principiante muy cachondo

CHICO PRINCIPIANTE.

Alberto, principiante, muy cachondo.

Relaciones completísimas.

Camilla.

 

LITERATURA ERÓTICA


Texto extraído de “Una tarde de ensayo en el teatro”

Autor: Anónimo

Le cogí por el culo y le senté en un baúl de vestuario, nos desvestimos, y empecé a pasar mi lengua por todo su cuerpo, por el cuello, bajando por los pezones, hasta que llegué a su zona púbica. Me quedé impresionado, no me imaginé que estaría depilado y eso me ponía muy cachondo. Empecé a darle lametones en la polla y noté cómo se le ponía dura. Cuando ya estaba en su punto máximo, me la introduje en la boca, al principio no me cabía entera, pero lo conseguí, mientras con la otra mano le tocaba los huevos, pasándola de vez en cuando por el ano, disimulando, pues yo sabía que él era virgen, por lo menos el culo.

Cada vez aumentaba mas el ritmo de la mamada, y noté que se iba a correr, paré, y le chupé los huevos para que se relajara.

Cuando ya lo estuvo, se incorporó, y yo estando de pies me empezó a hacer una mamada, muy rica por cierto. Cuando se cansó de chupármela, me dijo -quiero que seas mío.

Me apoyé en el baúl, y me abrí de patas, para que pudiese metérmela entera, me escupió para lubricar, y me introdujo el capullo sin problemas, ya me habían dado por el culo mas veces, así que solo quería disfrutarlo. Me introdujo el resto de un solo golpe, haciendo que yo gimiese como un loco, él me masturbaba mientras me la metía, la movía en círculos. Se notaba que los dos disfrutábamos por los gemidos que estábamos pegando. Cuando menos me lo esperaba sentí como mi amigo me inundaba el culo, con su deliciosa leche.

Yo me di rápidamente la vuelta para comer algo más que pudiese escupir, le lamí hasta que se le quedó flácida.

Ahora era mi turno, le puse de espaldas a mi, y le empecé a chupar el ojete, para que se le dilatará bien el esfínter. Cuando noté que ya estaba bien abierto, me dispuse a penetrarle. El capullo entró sin dificultad, pero yo note ese pequeño grito que me puso muy cachondo. Poco a poco se la metía, y él gemía, debía ser una mezcla de dolor y gusto. De un último empujón se la metí entera, empecé a bombardearle, cada vez más rápido, después le toque la polla, y la tenía otra vez dura, eso me excitó mucho, y pensando quién era y que le estaba desvirgando, me corrí en su culo, empujando lo mas posible para que no se saliese nada.