Amaia, joven y apasionada

Amaia, joven y apasionada 2018-06-26T09:10:39+00:00

Project Description

Joven escort de lujo en Bilbao
Puta de lujo alegre y divertida en Bilbao
Escort de lujo juguetona en Bilbao

Amaia, joven apasionada iniciándose como escort

Hola, soy Amaia, una jovencísima escort dando sus primeros pasos.
Sobre mí me gustaría decir que se me considera una persona activa, divertida y llena de espontaneidad.
Me gusta vivir la vida de una manera plena y sentir cada segundo como el momento único que es.
A mi lado sentirás como te recorre toda mi energía.
Quiero demostrarte que la pasión lo es todo, que la sensualidad y la entrega de mi cuerpo y de mi ser te hagan vibrar de placer.
Date el capricho de tener mi suave y tersa piel entre tus brazos y dejarte llevar por la felicidad del momento.

No esperes más, llámame!!!

Escort en Bilbao
Nombre Amaia
Estatura 1,65 m.
Color de pelo Castaño
Idiomas Inglés, Euskera, Portugués
Color de ojos Castaños
Peso 54 kg.
Profesión Universitaria
Edad 20 años
Medidas 90-61-92
Origen Bilbao
Tipo de acompañamiento  Acompañante, Apartamento, Viajes, Visitas
Horario Cita concertada
Localidad Bilbao
Disponibilidad Consultar

LITERATURA ERÓTICA


Texto extraído de “La fiel clienta de la corsetería “Adolf’s Lingerie””

Autor: Valérie Tasso

La joven clienta deslizó con elegancia ambas manos por entre la braguita, de manera que pudiera extenderla frente a ella y valorar las transparencias y la talla. Adolfo, que simulaba realizar alguna tarea en la caja, no podía dejar de mirarla de reojo, imaginando esas transparencias pegadas a su pubis con el vello oscuro que contrasta con el blanco de la seda, y unos firmes y espigados glúteos expuestos a la vista, y separados entre sí solo por la suave línea del raso. La excitación crecía en él como si le hubieran prendido una antorcha en la columna vertebral y, por un instante, su mirada se centró con más fijeza de la que quisiera sobre la espalda y la larga y morena cabellera rizada de la clienta. Volvió a bajar la vista inmediatamente.
–Me las llevo –dijo la joven depositando con suavidad las bragas sobre las manos de Antonia–. ¿Por cierto, le han llegado ligueros nuevos? – preguntó.
–Claro que sí, señorita, precisamente esta mañana –dijo Antonia, y se apresuró a mostrarle unos negros de encajes y tul bordado, que parecieron satisfacer las expectativas de la joven.
–¿Puedo probármelos? –preguntó, y el corazón de Adolfo dio un vuelco.
Desde el probador, la cortinilla no acaba de cerrar del todo y Adolfo vislumbra cómo la joven retira por su cabeza el vestido negro. Queda expuesta su infinita espalda y sus carnosas y fuertes nalgas, y la larga cabellera negra le cae por los hombros. Ella se ajusta los ligueros sobre las medias caladas de seda, y Adolfo nota que le falla la respiración y que es fuego lo que respiran sus pulmones… Si el tiempo pudiera detenerse… que lo hiciera en ese mismo instante.
–También me los llevaré –dice la hermosa clienta, alargando el brazo desde el probador para entregarle los ligueros a Antonia.
Relato erótico–¿Desea usted alguna cosa más, señorita?
–Sí –comenta la hermosa joven, con un leve gesto que reajusta su vestido sobre la espalda –Me llevaré los sujetadores a juego con las bragas.
Adolfo se acuerda de cuándo los sacó de la caja, y, de aquí en adelante, se apretarán contra los pezones de su clienta más fiel, y se rasgarán. Siente como ahora va a estallar su pantalón, viendo en su imaginario a la joven, excitada, porque algún cretino con más pasta que él le está lamiendo su jugosa entrepierna.