Descripción del proyecto

Travestis guapas y femeninas en Bilbao
Sexo con travestis de lujo en Bilbao
Piso de travestis de lujo en Bilbao

Andressa, tranx cariñosa, guapa y femenina. Sin límites.

Hola amores!

Soy Andressa Melo, una Tranx muy cariñosa, guapa y femenina.

Dicen que soy la diva que buscas.

Tengo ganas de hacerte sentir mi esclavo y yo la tuya, por supuesto mi amor.

Me encanta besarte y darte mi leche corriéndome donde tú quieras, en especial tu boquita, pues soy muy lechera y me encanta mirar como la degustas.

Llámame y ven a conocerme, soy la mejor.

Tú y yo podríamos pasar toda una noche de fiesta, ya sabes, no tengo límites.

Acepto tarjetas.

24 horas.

LITERATURA ERÓTICA


Texto extraído de «Un jovencito que no debería estar haciendo lo que hace, es sorprendido por Selena, una hermosa transexual que quiere sexo»

Autor: Anónimo

–¡Vamos! ¡Chupa! Estoy segura de que sabes hacerlo.

Tiró de su pelo y él obedeció. Movió la cabeza adelante y atrás, rozándole con los labios toda la extensión del fuste, al comienzo con cierta reticencia, pero de inmediato pareció disfrutar con ello. Su lengua se movió recorriendo la rugosidad del frenillo, las delicadas estrías del glande, jugueteó con la entrada de la uretra y recorrió toda la extensión del largo fuste.

–Eso es. ¿Ves como sabes hacer bien las cosas cuando te esfuerzas?

Le sujetó la cabeza con las dos manos y movió sus caderas penetrándole la boca como si se estuviera follando un coño. Sus movimientos se hicieron cada vez más rápidos, al tiempo que su respiración se agitaba. Lanzó un gruñido al asaltarle el orgasmo, con unas convulsiones tan fuertes que Charly temió que aquel pedazo de carne fuera a desencajarle la mandíbula. El chorro de esperma le inundó la boca y hubo de tragar parte de él para no ahogarse.

–Has sido un alumno obediente. Estas progresando adecuadamente, así que te mereces una recompensa.

Sin soltar las esposas le hizo girarse de cara a la pared y quedar a cuatro patas, con el culo a su merced. Selena acarició la suave piel de los glúteos, soltándoles varios cachetes. Los separó y deslizó sus dedos dentro del valle que formaban, hasta detenerse en el ano. Las caricias le hicieron dilatar con rapidez. Escupió dentro del agujero y lo lubricó con fruición. Cuando consideró que estaba a punto sacó la porra que colgaba de su cinturón y la situó a la entrada del esfínter. Charly se asustó e hizo ademán de revolverse.

–¡No! Es demasiado grande.

–No, no, no… Te estabas portando bien, pero vuelves a repetir tu mal comportamiento. ¿No querrás enfadarme de nuevo?

Charly recuperó la docilidad y aguardó en silencio. La porra comenzó a penetrar, despacio, facilitando que el palpitante orificio fuera adaptándose al grueso diámetro. Selena se sorprendió gratamente cuando más de media porra desapareció dentro de la gruta sin apenas quejas del chico.

–¡Vaya! Veo que tienes un talento muy especial. Al final vas a lograr una buena nota.

Movió con suavidad el arma, sintiendo como Charly se estremecía de placer con aquel pedazo de goma dentro de sus entrañas. La polla del chico estaba dura como un hierro y la contracción de sus testículos anunció la inmediata eyaculación. Su espalda se curvó, sus caderas se estremecieron y un abundante chorro se estrelló con fuerza contra el suelo. Un profundo gemido escapó de su garganta.

–Te ha gustado, ¿verdad? Ya sabía yo lo que te convenía. Mira, has logrado ponérmela dura otra vez y tu agujerito está perfectamente abierto para mí.

Selena sujetó con la mano su polla erecta y la empujó contra el muy dilatado ano de Charly. El miembro al completo entró con gran facilidad en el esfínter. El chico, rendido y agotado pero muy excitado, se dejó hacer, gimiendo de nuevo cuando Selena cabalgó sobre su culo. Las caderas de ella se movían con habilidad y experiencia, combinando movimientos de rotación con los de penetración, como si manejara una perforadora en las entrañas del joven. Los empujes aceleraron su ritmo, la respiración de ella se agitó y alcanzó el clímax con una sucesión de fuertes embestidas, hasta que Charly sintió el cálido fluido inundándole por dentro.

Selena permaneció quieta un rato, apretada contra el cuerpo del muchacho sin sacarle la polla del culo. Luego se levantó, se limpió el empapado miembro con un clínex, lo guardó de nuevo dentro de la braga y se ajustó el uniforme.