Project Description

Puta colombiana fiestera en Bilbao
Puta juguetona y apasionada en Bilbao
Puta de pechos sensuales en Bilbao

Ani, un volcán de pasión!

Hola, soy Ani.

Recién llegada a Bilbao¡¡¡

Un volcán en la cama.

Amante del buen sexo, pervertida, juguetona, apasionada, cariñosa, me entrego al 100% en todo lo que hago.

29 años.

Servicios: Desde 40 €. Te lo vas a perder???

Besos, caricias, posturitas, francés natural hasta el final, masajito y ducha erótica,…

Estoy las 24 horas.

Ven y te invito a una copita.

Me conocerás y seguro que repetirás.

Parking propio (1 hora gratis).

Visa.

LITERATURA ERÓTICA


Texto extraído de «Aburrida en la oficina»

Autor: CuentaRelatos

Quieto, le dije, que todavía no me quité las braguitas.

Así que me senté en la silla frente a él y me quité las braguitas. Con ellas en la mano me levanté y me encaminé hacia Juan. Yo estaba completamente desnuda y muy caliente, mis pechos estaban más grandes que nunca, quería que me follara. Restregué mis braguitas por su cara y me arrodillé entre sus piernas, cogí su enorme polla en mis manos y le dije:

– Tengo un poco de hambre, ¿te importa que me coma algo?
– Cómetela toda, métela hasta el fondo.

Agarré su polla y me la metí en la boca. Estaba dura y muy, muy caliente. Juan no paraba de emitir gemidos. Puso sus manos sobre mi cabeza y empezó a marcar el ritmo. Se la chupé como nunca se la había chupado a nadie.

Me levanté y le empecé a morrear. Nuestras lenguas se acariciaban mientras él pasaba una de sus manos por mi culo y con la otra me tocaba el pecho.

Yo estaba ardiendo, quería que me penetrara ya, así que sin decirle nada me senté sobre él y me introduje su polla. Entró suavemente, puesto que yo estaba muy mojada y él llevaba un buen rato pajeándose y mi mamada también le había ayudado.

Empezamos a follar como locos. Quién me lo iba a decir, en el lugar donde trabajaba y tan malos ratos pasaba, ahora me lo estaba pasando en grande. Qué manera de follar, y aún encima casi ni nos conocíamos, eso le daba todavía mas morbo.

Juan se detuvo y me dijo:

– Ahora vas a hacer lo que yo te pida.

Me pidió que me sentara encima de la mesa, a lo que yo accedí. Me senté y él se acercó a mi, me agarró las piernas, tiró de ellas hasta que su polla quedó en la entrada de mi vagina, entonces me penetró allí encima. Encima de mi mesa de trabajo, eso me daba todavía mas morbo.

Él me follaba mientras me tocaba los pechos, me sobaba como quería y me comía con la vista.

Luego nos levantamos y me dijo que me quería penetrar desde atrás. Yo me puse de pie y con las piernas ligeramente abiertas y me agaché apoyándome en la silla. Él se situó detrás de mi y empezó a pasar su polla por mi culo. Yo me agaché mas y él colocó su polla sobre la entrada de mi coñito, pegó un empujón y mi vagina se volvió a llenar con su enorme polla. Puso sus manos sobre mis caderas y empezó a follarme apasionadamente, mientras me daba pequeños cachetes en mi culo. La intensidad fue subiendo y los dos nos corrimos a la vez.

La verdad es que nunca había disfrutado tanto, y el hecho de que fueramos casi desconocidos hizo que tuviéramos mucho más placer.