Arantxa, modelo y empresaria

Arantxa, modelo y empresaria 2019-05-13T17:45:31+00:00

Project Description

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Arantxa, modelo, empresaria y escort de lujo

ARANTXA
Ciudad: Bilbao
Edad: 29 años
Altura: 1,70 cm
Peso: 54 kilos
Medidas: 90-60-87
Cabello: Rubio
Ojos: Azules
Idiomas: Euskera, castellano e inglés.

Tarifas
1 hora 300€
2 hs. 600€
3 hs. 750€
Toda la noche (8hs.) 1.200€
24hs. 2.000€

LITERATURA ERÓTICA


Texto extraído de «El pasaporte caducado»

Autor: Alice Carroll

Lucas encendió dos velas y las colocó en la mesa, prendió una barra de incienso y al volver a sentarse al lado de Alicia, la besó suavemente, tan sólo un breve contacto con sus labios, suficiente para que Alicia, sintiera escalofríos en todo su cuerpo. Alicia recorrió con sus yemas los largos brazos de Lucas y reconoció su piel a pesar del tiempo trascurrido. Era como volver a ver de nuevo una vieja película olvidada en un cajón. Alicia y Lucas juguetearon con sus labios. Lucas comenzó a bajar la cremallera lateral del vestido de Alicia, bajó los tirantes con sus dedos y besó su cuello con ternura mientras descubría sus pechos. Alicia no se quedó atrás y subió su camiseta. Prenda a prenda, fueron desnudándose con parsimonia, disfrutando de la leve brisa que empezaba a entrar por la ventana, haciendo que las finas cortinas anaranjadas se movieran caprichosas. Lucas bebió un trago de limoncello helado y la besó, dejando que ella también disfrutara con el sabor. Acercó el vaso frío y húmedo a los pechos de Alicia, haciendo que sus pezones reaccionaran al instante. Volvió a beber y dejó que cayeran sobre el ombligo de Alicia, gotas ya entibiadas por su paladar. Tras inundarlo, cada gota inició un camino diferente y Alicia, sentía el cosquilleo del líquido resbalando por su abdomen hasta que Lucas hizo desaparecer el sabor a limón de su piel con la lengua. La música ya había cesado y sólo se oía el ruido de las aspas del ventilador sobre ellos. El vaso quedó vacío, tan sólo unos hielos permanecían en él. Lucas cogió uno de ellos, el más grande, y refrescó con él los labios de Alicia, lo hizo resbalar por sus pechos y de forma juguetona, lo hizo rodar por su pubis, erosionándolo en su sexo hasta que murió. Alicia se estremecía con el frío, pero notaba una extraña sensación de placer por la mezcla de temperaturas. El calor de su cuerpo parecía haber desaparecido y su sexo, a pesar del hielo, estaba más caliente y vivo que nunca.