Project Description

Tranx joven y viciosa en Bilbao
Travesti mulata de lujo en Bilbao
Tranx jovencita viciosa en Bilbao

Bombom, te hará vibrar y gozar

Hola mis amores, soy Bombom, estoy por primera vez en Bilbao.

Vengo con muchas ganas de fiesta y de haceros vibrar con mi gran polla de 22 cm, de gozar como una perra en celo…

Hago todos los servicios: garganta profunda, 69, parejas, tríos, duplex, penetración mutua…. soy una fiera en la cama.

No pierdas el tiempo… tengo muchas ganas de jugar.

22 años.

Visa.

 

LITERATURA ERÓTICA


Texto extraído de «Encuentro fortuito»

Autor: enerkemo

Empecé a engullirla más, metiéndomela dentro todo lo que podía y sacándola. Estaba haciendo que me follase la boca.

-Ahhh, cómo te gustan las pollas maricón. Eres toda una putita. No pares, cabrón.

Empecé a aumentar la velocidad, viendo como ya tenía una dureza considerable. Yo estaba excitadísimo. Me estaba acariciando mi propia polla, sin masturbarme porque sabía que de un momento a otro me podía correr

-Cuidado con el frenillo!!! Tienes que tener más cuidado, putita

Suavemente me alejó la cabeza y se sacó la polla. Me miró a los ojos y me agarró la barbilla con delicadeza, pero apretando un poco con sus uñas

-¿Quieres pasarlo bien de verdad?

Yo sabía a qué se refería. A algo que temía y deseaba a la vez desde el primer instante en que se la toqué

-Me da un poco de miedo (dije con un hilo de voz)

-Tranquila, putita. Lo voy a hacer muy suave y vas a gozar como la zorra que eres. Me vas a pedir más, te lo prometo. Date la vuelta

Me di la vuelta y me puse a cuatro patas, ofreciéndole mi culo virgen a lo que quisiera.

Ella separó las nalgas con las manos y empezó a lamerme el ano. Me recorrió un escalofrío por todo el cuerpo y empezaron a temblarme brazos y piernas. Mi erección no bajaba y además ella empezó a acariciarme pene y testículos mientras trabajaba mi ano. Estaba sintiendo más placer que en toda mi vida, creo que hasta estaba saliéndoseme la baba por los labios. Jadeaba para que supiera que me gustaba, porque la cabeza no me daba lugar para mucho más

-Hummm, tienes el culito muy estrecho amor. Hay que hacer un poquito de hueco

Sentí cómo introducía un dedo por mi ano. Supuse que estaba ensalivado por lo frío y húmero del mismo. Siguió acariciando mi pene y de vez en cuando me masturbaba un par de segundos para que no bajase la excitación. Me retorcía de placer.

-Tienes ganas de que te la meta, ¿verdad?

Me moría de ganas, pero no me atrevía a decirlo.

-Dilo, mariconazo. Di que lo quieres.

-Métemela.

-Di que quieres ser mi putita

-Quiero que me la metas, quiero ser tu putita. Quiero que me partas en dos para demostrarte lo puta que soy

-Bien, cariño. Te voy a dar lo que quieres.