Celia, cuerpo a cuerpo… tú y yo

Celia, cuerpo a cuerpo… tú y yo 2018-04-30T15:20:03+00:00

Project Description

Masaje erótico y deportivo en ambiente Zen en Bilbao
Masaje con terminación erótica en Bilbao
Masajista erótica madurita en Bilbao

Celia, preciosa fisioterapeuta española

Celia.

38 años.

Preciosa fisioterapeuta española especialista en explorar los límites del placer y el bienestar.

  • Masaje descontracturante
  • Masaje deportivo
  • Masaje cuerpo a cuerpo,…

Todo en un ambiente Zen.

Tranquilidad y placer, armonía y equilibrio, erotismo y relajación.

Trato exquisito y relajado.

Para caballeros exigentes y discretos.

Total discreción.

LITERATURA ERÓTICA


Texto extraído de “La espera”

Autor: Alice Carroll

Siento tus manos en mi piel, se eriza, me estremezco. Tus labios, sabrosos, gruesos, definidos y hechos para el placer se apoderan de mi cuerpo, me absorben y me anulan la conciencia por completo. Ya no soy yo, ni eres tú, es un baile de placer, dos mundos que se difuminan en el éxtasis.

Tu cuerpo encima del mío y tu miembro abriéndose camino lentamente hacen que me derrita. Me rindo, soy tuya y lo sabes. Cierro los ojos, te acojo, atrapo tu miembro y siento cómo resbala fuera de mí. Por unos instantes, muero por la ausencia, para después, retornar a la vida al volver a tenerlo dentro otra vez.

El baile me lleva a saborear tu pene en mi boca, me deleito con él. Mis labios lo tratan con dulzura y mi lengua es su esclava. Lo lamo, lo chupo. Siento que un océano de placer invade mi sexo al sentirlo mío. Está en mi boca ¡por fin!

Espasmos recorren mi cuerpo. Es tu boca la que se encuentra entre mis piernas. Vuelvo a estar a tu merced. Grito, jadeo, araño las sábanas ante la explosión de placer que siento con tu lengua. Mi cuerpo se paraliza, mi sangre bombea de forma acelerada y vuelto a tener deseos de tu pene. Quiero que me penetres, volver a ser tuya por unos instantes y dejarme llevar por el balanceo de tus entradas y salidas.

Mis manos ya no me obedecen. Están sumidas en la danza. Soban mis pechos, los juntan y amasan. Ahora son tus manos las que los recorren, atrapan mis pezones, los agarran fuertemente mientras siento tus acometidas, cada vez más intensas, profundas y apresuradas. Te dejas ir y yo me voy contigo. Reposas sobre mi cuerpo, tu leche caliente riega mis entrañas. Ya no soy yo, tu esencia está en mí.

Cierro los ojos y descanso. Los vuelvo a abrir y miro el reloj, el tiempo pasa lentamente y mi mente vuelve a soñar que estás a mi lado…