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Fiestas con putas y escorts en Bilbao
Escorts y putas con hidromasaje en Bilbao
Escorts y putas latinas y españolas en Bilbao

Class Relax, fiestas de todos los colores. 24 horas

¡Ven a divertirte en nuestra casa!

Class Relax, las chicas más bellas y sensuales de Bilbao.

Chicas españolas y latinas que cumplirán al máximo todas tus fantasías.

Nos encantan las fiestas de todos los colores y hasta tus más turbios deseos los haremos realidad.

También ofrecemos servicios especiales:

  • masajes eróticos
  • garganta profunda
  • griego
  • fetichismo
  • sado
  • etc…

Te esperamos en nuestro piso discreto, limpio y acogedor.

Servicios las 24 horas y copa gratis.

Atendemos WhatsApp.

También salidas a hoteles y domicilios de toda Bizkaia las 24 horas.

LITERATURA ERÓTICA


Texto extraído de «Así comenzó todo»

Autor: SaragozaXXX

Dejó de besarme en la boca para recorrer el camino que desciende por mi cuello hasta mi escote.
.-“Aaagh” otro gemido más profundo se escapó de mi boca cuando su dedo índice se abrió camino entre mis labios vaginales para penetrarme. El tipo sabía como masturbar a una dama, y mientras que con su dedo pulgar me estimulaba el clítoris, me penetraba al mismo tiempo con el índice de la misma mano. Aquello si que era nuevo para mí. Mi esposo nunca me había acariciado de esa manera. Esa sensación de temor por lo que íbamos a hacer, por lo prohibido, elevó mi excitación hasta niveles que no recordaba.
¡Dios todo era tan nuevo para mi!. Parecía una quinceañera inexperta en las manos de aquel tipo experimentado. Me estaba derritiendo en sus manos sin poder evitarlo..
.-“Ooough” grité al comprobar que otro dedo me penetraba. Lo hizo lentamente, disfrutando del momento. Se regocijó contemplando mi rostro de placer. Mi marido nunca me había hecho nada igual.

Estaba ensartada entre sus dedos experimentando el mayor placer que hubiera sentido nunca. Estaba a punto de estallar en el mejor orgasmo de mi vida sin duda alguna, y todo provocado por un señor veinte años mayor que yo. Aquello era demasiado para mí. Era un juguete en sus manos. Esta vez fui yo quien rodeó su cuerpo con mi pierna para facilitarle la labor. Muy a mi pesar tuve que dejar de acariciar su entrepierna para agarrarme a él. Rodeé su cuello con mis manos hundiendo su cabeza en mi deseado escote.