Project Description

escort joven y tetona de lujo en Bilbao
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Sexo de lujo con escort pechugona en Bilbao

Diana, joven universitaria española. Muy especial.

Hola, soy Diana, una joven escort universitaria de 25 años.

Durante el año estoy centrada en mis estudios y aprovechando el veranito me ofrezco como acompañante de alto standing para los caballeros más selectos y más exigentes que quieran disfrutar de la exquisita compañía de una señorita con clase, elegancia y discreción.

Estaré solo unos días por Bilbao, así que no esperes o perderás esta oportunidad, te aseguro que lo pasaremos genial.
En la intimidad no tengo tabúes y soy muy implicada, te garantizo que no encontrarás una escort tan llena de pasión y entrega como yo.
A qué esperas?! Llámame.

Escort en Bilbao  
Nombre Diana
Estatura 1,66 m.
Color de pelo Castaño dorado
Idiomas Inglés
Color de ojos Verdes
Peso 52 kg.
Profesión Estudiante universitaria
Edad 25 años
Medidas 100-62-93
Origen Bilbao
Tipo de acompañamiento  Acompañante, Apartamento, Viajes, Visitas
Horario Cita concertada
Localidad Bilbao
Disponibilidad Consultar

LITERATURA ERÓTICA


Texto extraído de «Sensaciones»

Autor: Coslada

Sus rollizas y femeninas piernas se movían sensualmente salvando escalón tras escalón delante de mi, guiándome hacia una puerta llena de posibles placeres e inciertos temores.

Si cualquier otro gusto cambia con respecto al de tu pareja, pues te buscas otro compañero o compañera y disfrutas por separado. Pero si eso pasa en el sexo, algo se derrumba. Los miedos poco a poco te invaden. No quieres perder, pero quieres vivir.

El ruido de tacones cesó y el silencio me sacó de mis pensamientos. Alcé la vista y allí estaba, de pie en el descansillo, mirándome junto a esa puerta de madera, típica de los apartamentos de nuestra ciudad. Sus labios, maquillados de rojo intenso, contrastaban con su rubia y rizada melena. Sus anchas curvas, que me volvían loco, se acercaron a mi y posó sus labios sobre los míos. Una descarga eléctrica recorrió mi espalda. En ese preciso momento, dejamos de ser simples compañeros de trabajo. En ese preciso momento dejé de ser un hombre fiel. En ese preciso momento me liberé de primitivas ideas.

Sus voluptuosos pechos se apretaban contra mi torso. Justo antes de separarse su lengua lamió de manera casi obscena mis labios, declarando así, que aquello no era nada romántico. Que no estábamos allí para enamorarnos. Se giró y con las llaves que ya tenía en la mano abrió la puerta. Entró y volviéndose me tendió la mano invitándome a entrar en su mundo de placeres. El tiempo se detuvo. Pasaron unos segundos que me parecieron días. Meses. ¿Quería cometer adulterio? ¿Quería arriesgar la vida que conocía? ¿Estaba seguro?.

Agarré su mano y crucé la puerta.