Project Description

Puta de alto nivel en Bilbao
Puta delgada y tetona de lujo en Bilbao
Puta de lujo hace salidas a hotel en Bilbao

Elisa, fascinante y juguetona

Hola, soy Elisa, una joven vasca dando sus primeros pasos como escort.

Por las fotos ya ves que soy esbelta pero de curvas bien marcadas, todo lo que un hombre puede desear.

He hecho trabajos ocasionales como modelo de fotografía, tengo carita de muñeca, una sonrisa de dientes perfectos y unos oscuros ojos negros que invitan a perderse.

Aunque no tengo experiencia como escort, sí que te puedo asegurar que disfruto como ninguna en el sexo, me encanta tanto hacer como que me hagan toda clase de juegos y caricias. Nuestro placer es mi objetivo, que cuando nos despidamos te sientas un hombre más feliz y satisfecho.

Sabes que te lo mereces, llámame…

Escort en Bilbao
Nombre Elisa
Estatura 1,65 m.
Color de pelo Castaño
Idiomas Español
Color de ojos Marrones, castaños
Peso 52 kg.
Profesión Azafata de congresos
Edad 25 años
Medidas 100-60-91
Origen España
Tipo de acompañamiento Acompañante, Apartamento, Viajes, Visitas
Horario Cita concertada
Localidad Bilbao

LITERATURA ERÓTICA


Texto extraído de «Los caballeros del amor»

Autor: A. J. Blue

Sacudo el bote y aplico un poco de espuma dulce y blanca en el pecho desnudo de Marcos. La reparto con la punta de un dedo y empiezo a lamerla con fruición.

Marcos me observa mientras me pongo el dedo en la boca para acabar de chupar el último resto de la nata. Lo hago muy lentamente, a propósito, para que se ponga en marcha su imaginación.

–¿Por qué no te desnudas del todo? –le invito–. Conozco un sitio dónde esta de aquí tiene mucho más sabor.

–¿Ah sí? –Marcos mantiene mi mano firme y empieza a chupar mi dedo.

Mmm…

–¡Desnúdate! –le ordeno, señalando sus vaqueros.

Marcos sonríe mientras abre sus pantalones, botón tras botón. Sus ceñidos bóxers negros dejan entrever una leve erección.

Probablemente es mejor si con Marcos me comunico exclusivamente a nivel sexual. Así me gusta mucho: su cuerpo y su manera de bailar, combinado con su sonrisa socarrona, pone en marcha mi feminidad.