Florencia, exquisita escort argentina

Florencia, exquisita escort argentina 2018-11-01T00:47:30+00:00

Project Description

Escort tetona argentina en Bilbao
Masajista erótica tetas grandes en Bilbao
Ducha erótica en Bilbao

Florencia, escort argentina elegante y exquisita

Florencia.

28 años.

Argentina elegante, de carácter dulce y muy cariñosa.

❤ ❤

Apasionada del buen sexo y experta en el arte del placer.

Masaje erótico inigualable. Con sólo el tacto de sus manos despertará en ti un calor que no has sentido nunca.

Una delicia para tus sentidos.

¿Te apetece una duchita erótica seguida de un sutil y excitante masaje erótico? Y luego continuaremos como a ti te guste…

❤ ❤

24 horas.

Visa.

LITERATURA ERÓTICA


Texto extraído de “Seducida”

Autor: Mariano

Ella se fue orgullosamente encendiendo cada vez más, a medida que constataba que la polla que tenía entre los labios iba creciendo en tamaño con sus lamidas, Unos suaves empujones que empezó a percibir no le eran suficientes para poder apreciar en todo su esplendor la longitud y grosor de la verga y se volcó para conseguir su propósito.

Eric, excitado por la dedicación de la mujer, volvía tener su máxima erección, y por ello le apretaban las ganas de hundir la verga hasta el fondo de la boca de su sometida hembra, aunque empezó a hacerlo de modo controlado y poco profundo, para no lastimarla. Sin embargo pronto se dio cuenta de que, mas que empujar él, era ella la que se incorporaba intentando abarcar lo máximo posible de su picha.

Chus, deseosa de gozar de todo el pedazo de carne que tenía par ella, puso sus manos sobre las posadera de Eric, acompañando y dando fuerza a las progresivas embestidas. Y así fue consiguiendo su objetivo, logrando que él le metiera dentro casi toda la herramienta, y ansiando ya que ésta se desbocara y soltara todo su material, aunque fuera la primera vez que ella lo recibiera en su paladar.

Eric notaba los dedos de Chis pasearse por la raja de su culo, empujándole a follársela por la boca. El se movía lentamente, pero profundizando ya todo lo posible, gozando con el juego que ella hacía con la lengua sobre su cipote cada vez que se retiraba hacia atrás. Imprimió un ritmo continuo que podía llevarle al borde de la eyaculación y conforme perduraba el ritmo sostenido de la mamada, la idea de cambiar de posición, para volver a follarla por el coño, fue perdiendo fuerza, porque además él ya intuía que podría volver a penetrarla más tarde. Era tal el morbo de la situación y el placer que obtenía follándosela entre los labios, que sintió la irresistible necesidad de correrse ya mismo, y se abandonó a gozar como nunca, vaciando sus pelotas repletas de leche en la deliciosa boca de la mujer.