Gloria, coqueta y sensual madurita

Gloria, coqueta y sensual madurita 2018-07-16T07:33:27+00:00

Project Description

Sensual escort madurita en Bilbao
Masaje y sexo en Bilbao con madurita
Chocho húmedo en Bilbao

Gloria, masajista madurita independiente, coqueta y sensual

Gloria.

Novedad!

48 años.

Madurita sensual, exótica.

Implicada cariñosa y educada.

Soy independiente, muy coqueta y sensual y muy completita.

Te brindo el mejor servicio.

Te llevaré a un mundo de nuevas sensaciones, una nueva forma de disfrutar de placeres para conseguir un orgasmo intenso.

Masaje testicular, prostático, relajante y erótico (juguetes y aceites aromáticos).

Francés natural hasta el final, besos con lengua, fiesta, lluvia, 69, todas las posturas, caricias,…

Te puedes correr en mis ricos senos.

Soy la diosa del sexo.

Fotos reales.

Zona Indautxu.

Atiendo las 24 horas.

Absoluta discreción.

Te espero.

LITERATURA ERÓTICA


Texto extraído de “La familia de mi mujer”

Autor: Marquesduque

Entonces, respondiendo a mis besos en su cara, me besó en los labios. Una ráfaga de electricidad recorrió mi cuerpo. Le devolví el beso dejando que nuestras lenguas se rozaran. A partir de ahí todo explosionó. Nos arrancamos la ropa furiosos mientras nos devorábamos las bocas. Besé sus pechos, lamí sus pezones sin poder creerlo. La emoción que me embargó al verla desnuda me hizo humedecer los ojos. La poseí con pasión, arrebatado por mi lascivia y su dolor. Terminé exhausto, pero seguimos acariciándonos. Ya más tranquilos recorrimos nuestros cuerpos con las yemas de los dedos y con los labios y con la punta de la lengua. La felación que me practicó mientras besaba su vagina sonrosada me devolvió el vigor. En esta segunda ocasión (no me había recuperado tan rápido desde los 15 años) lo hicimos lenta y despaciosamente, degustándonos, cambiando de postura, riendo, besándonos. La primera vez había estado yo encima (típico misionero) Ahora lo hicimos de lado, con ella encima, a cuatro patas… No me cansaba de acariciarla, de morderla. Me enervaba notar el efecto terapéutico que le producía el placer.