Irina, rusa educada, sexy y tierna

Irina, rusa educada, sexy y tierna 2018-07-22T09:30:14+00:00

Project Description

Mujer rusa puta en Bilbao
Escort rusa en Balinba Bilbao
Puta rusa y masaje erótico en Bilbao

Irina, escort rusa sensual y complaciente

Irina, voluptuosa señorita rusa educada, sexy y tierna.

Edad: 29 años

Todo lo que buscas en una mujer.

Una bella y sensual señorita de sugerentes curvas.

Su cuerpo de medidas perfectas está hecho para dar y recibir placer.

Sus deliciosos pechos te excitarán al máximo mientras se desliza por tu cuerpo en un masaje erótico muy intenso.

Muy complaciente.

Un francés natural muy húmedo te dejará sin aliento.

Sexo en todas las posturas hasta gritar de placer.

Visa.

24 horas.

LITERATURA ERÓTICA


Texto extraído de “REC(…) PLAY”

Autor: Vieri32

Baja la falda, alza una pierna, luego la otra, y ya está sumida en bella desnudez. De su feminidad se notan los líquidos levemente, esa sensación la acosa desde que tiene memoria. Excitante sensación.
Sube a la cama, decide colocarse en perruna posición, sabe que nadie la ve, por lo que decide utilizar su cuerpo como le plazca. Arquea la espalda, y lleva un brazo bajo ella, dirigiéndolo a su sexo. Siente los vellos, con dos dedos bordea su vagina, empezando una lenta pero satisfactoria masturbación. Su ritmo se mantiene, pero de su boca salen dulces gimoteos. Se mueve para adelante, pegando su cabeza contra la cabecera de la cama, vuelve a moverse para atrás, y así sucesivamente, imaginándose ser dulcemente penetrada, siempre sumida en su autoplacer inflingido en sus ya expertos dedos que continúan con la rítmica vibración, aumentando el placer, los gemidos… las lágrimas.
Decide ir un paso más delante de lo que ya había experimentado. Recorre con el índice los labios vaginales hasta el final, lentamente lo introduce. Su rostro es la clara muestra de estar haciendo las cosas demasiado bien. No es su primera vez, desde muy pequeña ha sentido estas sensaciones, incluso ha creído que se había desarrollado más rápido que sus compañeras.
Retorcía sus muslos, aprisionando la mano allí, quien seguía metiendo en lo más profundo el dedo, haciéndola vibrar fuertemente, su punto G se hincha, palpita, le encanta, como una corriente eléctrica recorriéndola, uniéndose en su sexo, y explotando en un intenso chillido de placer.