Lynda, belleza y elegancia

Lynda, belleza y elegancia 2018-04-09T08:34:34+00:00

Project Description

Tranx de lujo en Bilbao
Travesti elegante y delgada en Bilbao
Travesti activa y pasiva en Bilbao

Lynda, una belleza tranx

Lynda.

Recién llegada a Bilbao!

Tranx muy guapa y elegante.

Ven a conocerme para que te enseñe mis nuevas técnicas.

Alucinarás!

Soy muy completa.

Bien dotada.

Activa, pasiva.

Atiendo 24 horas.

Visa.

21 años.

LITERATURA ERÓTICA


Texto extraído de “Marta”

Autor: Anónimo

Sus manos le acariciaban suavemente la espalda dibujando una espiral para acabar agarrando con firmeza su cadera. Notó como jugueteaba con la polla sobre su ano, la hacía resbalar por la raja del culo buscando la entrada, la colocó en el lugar preciso y empujando suavemente la introdujo. Sus manos guíaban firmemente las caderas hasta que las nalgas chocaron con la pelvis, se retiró suavemente y volvió a introducirla hasta el fondo. Marta levantó la cabeza y observó por el espejo del armario, que se encontraba frente a ellos, la escena: su melena se movía al ritmo de los empujones que le daban con cada envite, se encontraba sobre una cama a cuatro patas gozando. El hombre que se la estaba follando era un auténtico desconocido para ella, le había conocido en un bar aquella noche, era un tipo muy masculino de casi cincuenta años, muy peludo y ligeramente gordo pero con unos brazos que la podían levantar sin esfuerzo. Tenía además un miembro viril de considerable tamaño, muy grueso y venoso que había chupado con gula hasta hacía un momento cuando él, le había volteado para acabar en esa postura.

El hombretón estaba prácticamente calvo y gotas de sudor se empezaban a formar en su cráneo, la cadencia de la follada empezó a subir de ritmo y pronto las violentas embestidas hicieron que perdiera la postura. Se encontró con la cara entre las mantas y se abandonó a la sensación que el pollón que entraba y salía por su ano le proporcionaba, el sudor de su amante le salpicaba la espalda y los gruñidos que profería la excitaban, así que busco su pene, que se encontraba erecto, y comenzó a masturbarse al mismo ritmo del bombeo, con su otra mano acariciaba los testículos y el cipote que la penetraba lo que gustó mucho a su partenaire.