Maite, experta ofreciendo inmenso placer (Bilbao)

Maite, experta ofreciendo inmenso placer (Bilbao) 2018-10-08T08:40:43+00:00

Project Description

Puta vasca madura elegante y sexy en Bilbao
Masajista erótica madurita en Bilbao
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Maite, vasca madurita experta en ofrecer el máximo placer.

RECIBO EN BILBAO

Soy Maite, una atractiva madurita.

Me encanta la lujuria y dar máximo placer a quien viene a buscarlo.

¿Te gusta el morbo?

Conseguiré excitarte al máximo. Estoy segura de ello.

Encontrarás el placer más intenso entre mis manos.

Conseguiré que te derritas de gusto.

Recibo 24 horas totalmente solita en mi piso particular.

¡¡Ven a conocerme!!

LITERATURA ERÓTICA


Texto extraído de “Un sueño húmedo”

Autor: Celia

Cuando nos sentamos en el sofá me rodea con sus brazos, sus manos se mueven por mi pierna. Sus dedos no paran de acariciar mis muslos, subiendo hacia arriba. Juega conmigo, apenas me roza, pero es como si me pasaran un hierro caliente por la piel. Me gusta.

Al mirarle baja la cara, me besa, noto su lengua en mi boca, explora mi lengua, me muerde el labio. Su mano no duda nada, no espera invitación y pasa sus dedos por el filo del tanga. Le respondo a ese beso tan caliente sujetándole la cabeza mientras mis pezones empiezan a coger dureza y mi tanga se humedece. Cada vez abro mis piernas más para que pueda tocarme. Una sugerencia silenciosa para que no pare, quiero más de ese fuego que me está bullendo por dentro. Sus dedos pasan por debajo del tanga, acarician mi pelvis, bajan hasta los labios de mi vagina, ahora sus dedos se mueven para separarlos. Con ellos toca la humedad que desprendo, me vuelve a morder la oreja, yo mordisqueo su cuello. Le beso, paso mi lengua por sus labios, un suspiro se me escapa al notar sus dedos tocando el clítoris, moviéndolos en círculo. Me enciendo por dentro.

Le arrebato su camiseta besándole el pecho, muerdo sus pezones, gime, le gusta. Desliza el tirante de mi vestido y del sujetador dejándome el pecho al aire. Baja su cabeza aprisionando con los labios el pezón que se pone durísimo. Ninguno de los dos hemos dicho ni una palabra, solo seguimos recorriendo el cuerpo del otro. Desabrocho su pantalón, ya le molesta, la tiene dura como una piedra. Recorro con mi lengua solo la punta de su pene. Suspira, está muy excitado. Lo introduzco en mi boca sin pensar, me sujeta la cabeza para que no lo suelte. Sigo chupando mientras sus dedos se enredan dentro de mí.