Michelly Bombom, la negra más polluda y cachonda

Michelly Bombom, la negra más polluda y cachonda 2018-12-03T18:19:21+00:00

Project Description

Preciosa travesti negra pollona en Bilbao
Travesti negra con precioso culo en Bilbao
Travesti negra pollona en Bilbao

Michelly Bombom, bella travesti negra polluda

Michelly Bombom.

La negra más polluda y cachonda.

Hola mis amores, vengo a Bilbao estrenando nueva imagen.

Súper pechos.

Pollón de escándalo 24×8 con mucha leche, si deseas ser enculado.

Con mucho vicio y morbo.

Llámame, soy la más viciosa, la más cachonda.

Hago tríos con mujeres, chicos y travestis.

  • Besos ardientes con lengua.
  • Francés natural mutuo.
  • Penetraciones.
  • Beso negro.
  • Lluvias dorada y blanca…

Soy lo que buscas, y te aseguro que no te arrepentirás del trato.

Te recibo las 24 horas.

Te recibo en un piso de lujo con muchísima discreción.

Parking cercano.

También hago salidas a domicilios y hoteles.

Muchos besos y no dudes en llamarme.

LITERATURA ERÓTICA


Texto extraído de “Mi culo”

Autor: Alice Carroll

Notaba su aliento caliente en mi cuello, oía su respiración agitada, que era copia de la mía. Bajó mi tanga, que ya empezaba a estar más húmedo que la saliva que empecé a saborear de su lengua con la mía. Pablo se recreó durante unos segundos con la visión de mi culo. Yo estaba semi agachada, a su merced, apoyándome en la pared del ascensor para no caerme. Su mano caliente recorrió por completo mi trasero. (…) Las primeras caricias fueron el comienzo, pero Pablo quería sentir el sonido de su mano en él y me propinó dos sonoros azotes. Mi culo ardió, se encendió con el placentero castigo, yo no lo consideré como tal, dado que incluso deseaba más. No me atreví a pedírselos. Sacó su verga y la sentí entre mis piernas. (…) quería mi culo y fue directo a él, sabiendo lo que se hacía. (…) metió sus dedos en mi trasero para lubricarlo ante la cercana presencia de su miembro. No tardó en iniciar la aproximación. Yo no pude evitar excitarme aún más si cabe al intuir sus intenciones. Empujó una y otra vez hasta abrirme por completo. Penetró mi culo hasta el fondo, hasta que no quedó un ápice de su miembro fuera de él. Yo apenas podía moverme, intentaba a duras penas sostenerme, no caerme, era tal el placer que sentía, que no era dueña de mi misma. Sus embistes eran acompañados con nuevos azotes, la piel me ardía, sabía que mi culo estaría ya encarnado, me daba igual, resultaban gozosos. Sentía que mi piel se cubría de sudor. Los gemidos que ambos emitíamos se alternaban con las palabras y frases supuestamente soeces que él me dedicaba. Eran excitantes y morbosas. Follar con Pablo en el ascensor era de putas, claro que sí, no me avergonzaba de ello, al contrario. Apenas aguanté sus embistes, me dejé ir enseguida, mis palpitaciones contrajeron rítmicamente mi culo, mientras él, notando mis apreturas se deshacía en un orgasmo, inundando aquella zona oscura por completo con su leche.