Project Description

Delgada puta de lujo en Bilbao
Escort de alto nivel en Bilbao
Puta elegante de lujo en Bilbao

Nerea, exquisita, elegante y pasional

Me llamo Nerea, soy una escort elegante y sofisticada, de exquisita educación y estilo.
En la intimidad me transformo en un verdadero huracán de pasión y lujuria.
Adoro el sexo, creo que ninguna otra mujer en el planeta tierra disfruta de ello más que yo.
Cada encuentro lo disfruto como si fuera el último, sintiendo cada segundo y dejándome llevar por el deseo.
Si te gusta el sexo tanto como a mi, te aseguro que seré tu amante ideal.
Será una experiencia inolvidable que recordarás toda tu vida.
Llámame y empecemos a gozar!

Escort en Bilbao
Nombre Nerea
Estatura 1,67 m.
Color de pelo Castaño
Idiomas Inglés
Color de ojos Castaños
Peso 54 kg.
Profesión Estudiante universitaria
Edad 25 años
Medidas 92-60-92
Origen Euskadi
Tipo de acompañamiento  Acompañante, Apartamento, Viajes, Visitas
Horario Cita concertada
Localidad San Sebastián
Disponibilidad Consultar

LITERATURA ERÓTICA


Texto extraído de «Los caballeros del amor»

Autor: A. J. Blue

Lentamente, me echo de espaldas. El mueble acolchado en el que estamos sentados parece ser una especie de diván o cama, de un tamaño que me permite estirarme sin problema.

Mi corazón late en un staccato desbocado, cuando Álex empieza a desvestirme, con mucha prudencia. Cauteloso, busca el camino para abrir los botones de mi blusa, uno a uno. Una verdadera hazaña, si se hace a oscuras. Las yemas de sus dedos se deslizan sobre mi barriga descubierta, acarician mi escote y mi cuello. Levanto un poco la parte superior de mi cuerpo para que pueda abrir mi sostén y liberar mis pechos. Noto como suavemente sopla aire sobre mis pezones que se vuelven duros casi instantáneamente.

–Quítate la falda y la braga –susurra.

Hago lo que me dice y dejo caer las prendas al suelo, quedando completamente desnuda en la más negra oscuridad. A cambio, tengo mis sentidos en alerta máxima.

Empieza a excitar mi cuerpo con pequeñas caricias, deteniéndose brevemente en un sitio, acariciándolo y soplándole aire encima. Nunca sé con qué parte de mi cuerpo seguirá. Con cada roce noto descargas de adrenalina que se van juntando en el centro de mi cuerpo.