Project Description

Travesti mulata tetona y dotada
Sado y dominación con travesti en Bilbao
Transexual mulata tetona en Bilbao

Deborah, bombón latino. Travesti perfecta para ti.

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Mulata brasileña venida desde Brasil para complacerte a tope.

Soy una morenaza de piel canela, 175 de estatura, 150 de jugosas tetas, 24 x 8 cm. de super polla gorda y lechera, cuerpo de escándalo …

Mis amores, estoy en Bilbao para hacerte delirar de placer y para realizar tus más ocultas fantasías, te aseguro que si pruebas mi super regalo te llenará de puro placer.

Soy una verdadera reina de las fiestas, lluvia dorada y blanca con mucha leche, beso blanco, francés natural, penetraciones mutuas… Me encanta hacer dúplex con parejas.

Ven a follar con este super bombón latino y te aseguro que no me olvidarás…

Me encuentro en un piso de lujo, super acogedor.

Hago salidas a domicilios y hoteles las 24 horas.

Te espero prontito!!

LITERATURA ERÓTICA


Texto extraído de «Era su puta los domingos»

Autor: Anónimo

Osvaldo empezó a desnudarse y el resto lo siguió. Rápidamente ocho manos y cuatro bocas me acariciaban, besaban. Cuatro penes me rozaban o apoyaban su dureza en alguna parte de mi femenino cuerpo. La cosa comenzó a ordenarse cuando el Turco se sentó en el sofá y, tomándome de la mano, me invitó a agacharme y chuparle la pija. De rodillas sobre la alfombra me metí su pija en la boca, detrás de mi, Osvaldo corrió mi tanguita y con sus dedos comenzó a dilatarme hábilmente el culo con una crema. Sentí cómo la punta de su pija entraba, como tantas veces lo había hecho, despacio, pero firmemente, sin retroceder un centímetro, muy pronto toda su herramienta estaba dentro de mi y comenzaba a moverse de atrás hacia delante. Yo seguí chupando la poronga del Turco, mientras Julian y Roberto, parados a mi lado, me ofrecían sus chotos erguidos, los cuales comencé a masturbar con mis dos manos. El Turco comenzó a jadear y le dijo a Osvaldo si cambiaban. Sentí un enorme vacío cuando Osvaldo la sacó palpitando de mi culo, pero el Turco me ensartó rápidamente y empezó a embestirme duro y con fuerza. Su hermosa chota, entraba y salía con rapidez. Yo mientras, seguía chupando las pijas de Roberto, Julian y ahora la de Osvaldo. Él fue el primero en acabarme, su leche entró casi directo en la garganta y el Turco embestía cada vez más fuerte hasta que, entre gemidos, fue soltando su descarga dentro de mi abierto culo. La sacó y Julian ocupó su lugar, su pistoneo era rítmico y consistente, sus manos tomaban mis caderas o me palmeaba las nalgas al ritmo de su cogida. Cuando aceleró los movimientos, comprendí que se venía. Enormes chorros calientes de semen terminaron de inundarme, sin dejar de meterla y sacarla, como si no se le bajara nunca. De un empujón Roberto lo sacó de su posición y me penetró salvajemente. Su pistoneo se hacía sentir. El mete y saca al que me sometía era distinto al del resto, muy rápido y fuerte, por momentos la sacaba entera y la volvía a meter hasta el fondo casi con violencia. Hasta que la sacó y, dándome vuelta, me la metió en la boca, llenándomela de crema caliente y abundante. Un hilo de semen corría por la comisura de mis labios. La gran cantidad descargada por Roberto, no me daba tiempo a tragarla y junte con mis dedos ese néctar que terminé de chupar.
Mi calentura no se había aplacado, me sentía una puta total, en la gloria, lo que siempre había deseado, era un sueño hecho realidad.