Vanessa, travesti abierta a todo…

Vanessa, travesti abierta a todo… 2018-11-11T11:08:28+00:00

Project Description

Guapa travesti morena en Bilbao
Travesti tetona y dotada en Bilbao
Travesti morena elegante en Bilbao

Vanessa, guapa Tranx muy femenina y con súper pechotes.

Me llamo Vanessa y soy una guapa Tranx muy femenina, como puedes ver en mis fotos.

Muy femenina y con súper pechotes.

Hago todos los servicios y fiestas.

Estoy 24 horas y abierta a todo… compruébalo!

LITERATURA ERÓTICA


Texto extraído de “Follar en tiempos revueltos”

Episodio III: Iván y la Extraña pareja

Autor: Machi

…una vez considera que tiene su ojete preparado para que siga dándole caña, se  acuclilla sobre mi pelvis y, tras dirigir con la mano mi pene, consigue pocos segundos después tener mi herramienta insertada hasta el fondo de su tubo de escape. Una sensación de oprimente calor recorre de arriba abajo mi pene, regalándome unas buenas dosis de placer.

Se ve que el tío es la primera vez que hace una cosa así (¡por los cojones y un palito!). Ironías aparte, al esposo de la Debo se le ve bastante rodaje en este tipo de asuntos. Tras comprobar que  tiene mi martillo de carne incrustado hasta la base, apoya la palma de las manos sobre la cama y utilizando sus pies como  resortes, me empieza a cabalgar contundentemente.

Acto seguido mi amiga, se acomoda entre sus piernas de cara a mí. Por lo que puedo interpretar por su gesto de satisfacción y sus ademanes, creo que  se ha ensartado el cipote en el coño, con la misma rapidez y maestría que su marido se ha metido mi polla por el ano.

Durante un momento siento como el peso de ambos me oprime, pero tras unos instantes de confusión, Eduardo pasa a soportar el cuerpo de su mujer y a no dejar descansar el suyo sobre mí. A partir de ahí los tres pasamos a funcionar como el engranaje de unos amortiguadores. Al elevarse hunde su miembro viril en el vientre de su mujer  y al agachar su pelvis se clava hasta el fondo mi cipote en su culo.

Observo el rostro de mi ex y no puede disimular lo  mucho que está disfrutando de todo esto. Irreflexivamente, rodeo a su marido con mis brazos y comienzo a jugar con sus tetas. Aquello parece poner cachonda a mi amiga que se pone a gemir como una perra en celo.

De seguir así, me temo que mi calvo cabezón va a terminar escupiendo leche. Sin embargo, estoy tan bien que no quiero parar el momento por nada del mundo. No sé qué me da más morbo, si follarme a la especie de armario empotrado que es el mejicano, o ver como su mujer disfruta siendo penetrada por él.