Verónica, joven escort universitaria

Verónica, joven escort universitaria 2018-01-03T17:29:56+00:00

Project Description

Joven puta de lujo en Bilbao
Puta universitaria morbosa en Bilbao
Joven escort sexy y sensual en Bilbao

Verónica, joven universitaria española. La cómplice ideal.

Hola a ti que me lees, soy Verónica, una joven universitaria española.
Por una temporada estaré disponible para acompañarte en momentos que te prometo serán muy especiales.
Tal cual me ves en las fotos soy: proporcionada, esbelta y de curvas bien formadas, dicen que soy muy guapa y de una sonrisa contagiosa.
Se me considera una persona educada y sensata, aunque pongo pasión y alma en todo lo que hago.

Mis gustos son muy variados, disfruto del deporte y la lectura.

Me encanta la música clásica y me entrego a tope en un concierto de rock. En el sexo soy igual, desde la primera caricia hasta la fantasía más salvaje tienen su momento.

Siéntete muy libre conmigo, seré una cómplice ideal.
¡¡¡Llámame!!!

Escort en Bilbao
Nombre Verónica
Estatura 1,74 m.
Color de pelo Moreno
Idiomas Inglés
Color de ojos Castaños
Peso 58 kg.
Profesión Universitaria
Edad 20 años
Medidas 85-61-93
Origen Bilbao
Tipo de acompañamiento  Acompañante, Apartamento, Viajes, Visitas
Horario Cita concertada
Localidad Bilbao
Disponibilidad Consultar

LITERATURA ERÓTICA


Texto extraído de “Placer y deseo”

Autor: blogesc

Sin mediar palabra, llevó sus labios a los míos devorándome con el beso.
Su lengua jugaba dentro de mi boca, sus labios eran suaves pero firmes, sabían lo que querían.

Dejándome a medias quitó sus labios de los míos, agarró mi mano derecha con firmeza y echó a andar en dirección a un pequeño hotel que se encontraba justamente a la salida de la playa arrastrándome detrás de el.

Me sentía extasiada, eufórica.
Nunca había hecho tal cosa, incluso me daba hasta un poco de miedo, pero lo necesitaba, lo estaba pidiendo a gritos.

Llegamos a la habitación 201, sin decir nada, de un movimiento rápido de manos me empotró contra la pared, besándome de nuevo, devorandome de nuevo.

No sabía quién era ese chico, no sabía cómo se llamaba, ni siquiera lo había escuchado hablar, pero me daba exactamente igual, lo deseaba en ese preciso momento.