Yessica, exuberante, exótica y dotada

Yessica, exuberante, exótica y dotada 2018-11-07T18:38:54+00:00

Project Description

Travesti mulata espectacular
Travesti mulata tetona en Bilbao
Travesti mulata dotada en Bilbao

Yessica Del Río, espectacular trans mulata superdotada. La mejor!!!

Yéssica.

La empotradora con miembro de caballo.

Mulata.

24cm reales.

Activa.

Brasileña.

Igualita que en las fotos.

Soy una chica muy amable, educada y cariñosa pero muy viciosa en la cama, me molan los vicios de todo tipo.

Culo respingón.

Me encanta los besos apasionados, las caricias, la penetración, el francés al natural y las FIESTAS BLANCAS!

Soy súper complaciente, con mucha experiencia con principiantes.

Vengan probar esa explosión de morbo, seducción, sexo suave y duro, dominación,…

Placer garantizado.

Una experiencia única e inolvidable.

LITERATURA ERÓTICA


Texto extraído de “Vacaciones a solas”

Autor: Leo69

Empezó a masturbar su enorme pene con mis nalgas. Yo estaba con unas ganas tremendas de ser penetrada por aquel monstruo. Colocó la punta entre mis nalgas, justo apuntando hacía mi ano. Yo podía notar el calor que emanaba de su capullo y sus latidos. Se volvió acercar a mi oído:

-Esto no es como un consolador- dijo mientras apretaba un poco mas su punta contra mi agujero -Será tu dios a partir de ahora-.

Fue entonces cuando empujó fuerte y me penetró. Yo solté el gemido más femenino que jamás había oído. Empezó a sacarla y a meterla, de forma cada vez más rápida y fuerte, mientras yo gemía y gemía. Las piernas me temblaban, me habría caído al suelo si no fuera porque él me tenía fuertemente sujeta.

-¿Ves? -dijo entre gemidos- No eres más que un objeto, hecho para mi disfrute. Quise afirmarlo, pero estaba demasiado concentrado en cómo aquella verga me hacía sentir tan bien, mi cuerpo estaba literalmente partido en dos con aquello dentro, podía notar cada una de sus curvaturas, el calor y los latidos, dentro de mi culo. Fue entonces cuando se corrió dentro, me llenó de semen y me soltó. Yo caí de rodillas al suelo. El salió de la habitación. Yo respiraba agitadamente. No podía levantarme, debido a que las piernas me temblaban de una forma que no había sentido jamás. Miré a la pared y vi que me había corrido de forma bastante abundante. Allí me quedé, en el suelo, sintiendo como el culo me ardía, y me latía